Categoría: Terapia

Mindfulness y TREC

Compartimos con todos vosotros este interesante artículo de Frances Sorribes, codirector del Institut RET de BCN, en él nos explica las similitudes y diferencias entre el Mindfulness y la TREC, desde mentesalud estamos seguro de que disfrutaran de su lectura.

 

El mindfulness y la TREC

Francesc Sorribes

Tal y como dice Kabat-Zinn, mindfulness o atención plena es “la conciencia que surge como resultado de centrar la atención en el momento presente y sin valorar las experiencias desarrolladas momento a momento”.

El objetivo es la percepción del momento presente, del aquí y del ahora, sin evaluaciones, ni juicios al respecto. Implica una atención a las sensaciones, pensamientos y emociones, sin añadir juicios o valoraciones al respecto.

“Sólo amanece el día para el que estamos despiertos”
Henri David Thoreau

Es decir, yo puedo estar subiendo en un avión y empezar a experimentar sensaciones desagradables, palpitaciones, pensar que el avión se va a estrellar, y atender a señales de alarma como las caras de susto de la gente, de los profesionales de cabina o mirar piezas del avión que creo estar dañadas. Según el mindfulness, si yo suspenso mi juicio sobre estas sensaciones, pensamientos y señales, y me concentro en el presente, en observar todo lo que experimento en ese momento, en la respiración, sin añadir evaluaciones del tipo “¡me voy a morir! ¡El avión se va a caer!” y me concentro solamente en observar mis pensamientos, mis sentimientos y sensaciones, como si fuera una película y atender a mi respiración, lo más probable que suceda es que me empiece a relajar y atienda a otras señales y sensaciones por ahora desapercibidas.

Por tanto, el mindfulness se centra principalmente en dos aspectos básicos:

– La suspensión del juicio o evaluación puede conducirnos a fluir más con el momento presente y por tanto eliminar toda anticipación ansiosa del futuro. Tiene que ver con usar una conciencia no evaluativa, un yo observador (metacognición)
– Atender plenamente a todas las experiencias, sensaciones y emociones (conciencia interoceptiva)

Si logro centrarme en estos dos aspectos, probablemente dejaré de estar estresado y ansioso por múltiples aspectos de la vida cotidiana, y podré disfrutar plenamente de las cosas presentes.

Considera que si tenemos conciencia plena, podremos atender a nuevas cosas y desarrollar cambios de actitud ante la vida.

La TREC mantiene ciertas similitudes y diferencias respecto al mindfulness:

– La TREC no está completamente de acuerdo con suspender el juicio del todo, sino en cambiar la evaluación irracional por la racional. Entiende que la evaluación racional es constructiva y nos ayuda a conseguir nuestros objetivos y ser más felices. No cae en el radicalismo, como en el budismo zen, de eliminar el deseo sino más bien en eliminar la exigencia o falsa necesidad.
– La TREC contempla el mindfulness como una forma de meditar o de distracción cognitiva.
– El mindfluness entiende que cultivar la paciencia, la quietud, la pasividad, son valores buenos y nos ayudan a tener una vida con conciencia plena en el presente. No obstante, la TREC contempla más estar fluyendo o absorto en la acción que estar parado observando. Promueve una actitud de tolerancia a la frustración para metas a medio y largo plazo, y te ayuda a perseguir activamente tus objetivos personales.
– La mente de principiante que señala Kabat-Zinn permite que exploremos el mundo y las cosas con la mente vacía, sin conceptos previos o prejuicios. La TREC añade la mente crítica o flexible con nosotros mismos, es decir, estar siempre revisando y comprobando nuestras hipótesis previas y no ir con verdades “absolutas”.
– El mindfulness se basa en usar el conocimiento intuitivo y no racional. La TREC no está muy de acuerdo en ello porque la intuición es un conocimiento supersticioso y hay que ir con mucho cuidado y no considerarlo como “absoluto o sagrado”. La TREC está más a favor de usar un conocimiento racional e intencional para la acción, aunque en ocasiones puede dejarse llevar por la intuición.
– El mindfulness se centra que la acción viene de la no-acción, es decir, no forzar las cosas o buscar la espontaneidad. No contempla el esfuerzo como algo positivo sino como contraproducente. En cambio, la TREC entiende que el esfuerzo no es dañino si está bien dirigido, sino que lo que nos perjudica es la actitud obsesiva-compulsiva de la acción.
– El mindfulness también contempla la aceptación, es decir, el ver las cosas tal como son ahora. Y en eso la TREC está de acuerdo en parte, promoviendo la autoaceptación incondicional de uno mismo, de los demás y de la vida. No obstante, también busca promover activamente el cambio viendo las cosas que sí puede cambiar de la realidad.
– Por último, el mindfulness, se centra en “soltarse”, en no aferrarse a las cosas, en el desapego. En cambio, la TREC considera la disputa de las exigencias y falsas necesidades como la manera de desapegarse de las cosas.

Por tanto, la metodología del mindfulness a diferencia de la TREC y otras terapias cognitivo-conductuales, es que no busca el cambio directo de pensamiento, ni positivo ni racional, sino aumentar la conciencia, nuestro yo observador, atendiendo plenamente al momento presente y experimentando nuevas sensaciones. De esta forma, al cambiar la atención y percepción de las cosas sugiere que habrá un cambio cognitivo o de valores.

En cambio, la TREC sostiene que, aunque pueda haber un cambio de pensamiento mediante el mindfulness y en ocasiones puede funcionar adecuadamente, considera que el cambio profundo y duradero vendrá dado por un cambio en el sistema de creencias.

Por esta razón, puede usar el mindfulness de diferentes maneras:
– Para ayudarles a enseñar la conexión entre su pensamiento y su sentimiento, haciéndoles consciente o que observen lo que está experimentando corporalmente cuando se está diciendo a sí mismo pensamientos irracionales.
– Lo pueden usar Junto con la disputa activa y enérgica de las creencias irracionales, que sientan la diferencia en lo que están experimentado cuando mantiene creencias irracionales y cuando mantiene creencias racionales, y eso puede motivarles al cambio.
– Ayudarles a aumentar su tolerancia a la frustración a sensaciones de incomodidad, como por ejemplo, a la propia ansiedad. Cuando son plenamente conscientes que pueden soportar estas sensaciones, su incomodidad disminuye.
– y también usarla como una técnica de distracción o relajación, que permite que no se centren en sus deberías y falsas necesidades.

En resumen, la TREC contempla el uso del mindfulness en psicoterapia como una técnica experiencial o método de distracción que puede ayudarnos en el cambio del sistema de creencias pero no como un método único.

Publicado por Institut RET Barcelona

LA IMPORTANCIA DE LA “AUTOCHARLA”

“No son las cosas las que nos perturban, sino nuestra visión de ellas”

                                                                                                                  Epicteto


En un concurrido teatro, una mujer se levanta de repente, da una bofetada al hombre que está junto a ella y rápidamente se va por el pasillo hacia la salida. Cada una de las personas que han visto la escena reacciona a su manera, de forma idiosincrática. Una mujer se sobresalta, un adolescente se encoleriza, un hombre maduro empieza a deprimirse, una asistente social siente una sensación agradable. ¿Por qué el mismo suceso provoca tan diferentes emociones en la audiencia? Podemos encontrar la respuesta examinando los pensamientos de cada observador.

La mujer asustada pensó: “en casa siempre la debe estar molestando y no ha podido aguantar más”, imaginando los detalles de una paliza brutal y recordando las veces que la han maltratado.

El adolescente colérico pensó: “Él solo quería un beso y ella lo ha humillado. Pobre tío, realmente es una perra”.

El hombre maduro que reaccionó con tristeza pensó: “ahora la ha perdido y nunca más volverá a verla”, mientras veía la cara de su esposa llena de cólera.

La asistente social sintió un placer agradable porque pensó: “Se lo ha ganado. ¡Qué mujer más fuerte! Quisiera que algunas de las mujeres tímidas que conozco hubieran visto esto”.

En cada caso la emoción del observador fue una consecuencia de sus pensamientos. El suceso fue interpretado, juzgado y etiquetado de tal forma que fue inevitable una respuesta emocional particular. Todas las personas están constantemente describiéndose el mundo a sí mismas, dando a cada suceso o experiencia una etiqueta. Hacen interpretaciones de lo que ven y oyen, juzgan los sucesos como buenos o malos, temibles o agradables, deciden si pueden ocasionarles algún peligro o una seguridad relativa.

Estas etiquetas o juicios se forman a lo largo de un interminable diálogo de cada persona consigo misma, y colorean toda la experiencia con interpretaciones privadas. El dialogo ha sido comparada con una cascada de pensamiento que fluye de la mente sin interrupción. Raramente nos damos cuenta de ellos, pero son los suficientemente poderosos como para crear las emociones más intensas.

El dialogó interno ha sido denominado “auto charla” (self talk) por el terapeuta racional emotivo Albert Ellis, y “pensamientos automáticos” por El teórico cognitivo Aaron Beck.

La mayoría de la gente charla con los demás de forma muy diferente de como lo hace cuando habla consigo misma. A los demás, normalmente se describen sucesos de la vida como una secuencia de causa efecto. Pero al mismo tiempo, las personas pueden hablar consigo mismas con inusitada virulencia y desprecio. Un ejecutivo explicaba en voz alta: “poco después de perder mí trabajo, me fui sintiendo cada vez más deprimido”. Nadie pudo escuchar los pensamientos que le desencadeno el desempleo: “Nunca seré capaz de mantener a mí familia… nadie me contratará… soy un fracasado…no soy capaz de hacer esto…” No importa cuales fueran estas sobregeneralizaciones irreales, el ejecutivo creía en aquel momento lo que se estaba diciendo a sí mismo.

La Terapia Racional Emotiva nos ayuda a identificar esos pensamientos automáticos e Ideas Irracionales que nos perturban y no nos ayudan a conseguir nuestros objetivos. Cambiándolos por pensamientos más racionales que nos ayuden a llevar una vida más plena y satisfactoria.

 

Juan Manuel Lozano

Psicólogo Col. Nº 22267

Que es la TREC y como a ayuda a las personas a vivir mejor

Las Terapias Cognitivos-Conductuales constituyen hoy en día una de las opciones más potentes a la hora de intervenir psicológicamente sobre numerosos trastornos “mentales”.

La Terapia Racional Emotivo-Conductual (TREC), fue fundada por el Dr. Albert Ellis en los años 50 (Ellis,1958), pionero de las terapias cognitivo-conductuales y una de las psicoterapias más eficaces de la actualidad.

En palabras del propio Ellis (1962): “La TREC está diseñada para ayudar a las personas a vivir más, minimizar los trastornos emocionales y conductas autoderrotistas, y fomentar la realización de si mismos para que puedan vivir una vida más feliz y gratificante”.

Fue la primera terapia cognitivo-conductual en desarrollarse y después de más  de cuarenta años de existencia, sus aplicaciones a distintos problemas son numerosas. La TREC se cuestiona porque las personas crean sus propios problemas y que se puede hacer al respecto. Ofrece un método científico de pensamiento racional para ayudar a la gente a disminuir sus problemas emocionales y, llevar una vida más plena y satisfactoria. Mantiene una filosofía de vida (que constituye un aspecto central en la TREC), de modo que uno de sus principales objetivos es conseguir un profundo cambio filosófico en los individuos que afecte a sus emociones y conductas tanto presentes como futuras. Pero la TREC no solo hace hincapié en lo filosófico; incluye también una visión humanista del hombre, aceptandolo de forma incondicional, con sus limitaciones, y centrándose especialmente en sus experiencias y valores, incluyendo su potencial de autorrealización.

La TREC se esfuerza en que los individuos adquieran filosofías que resalten el interés por uno mismo, la autodirección de su propio comportamiento, la inclinación por lo social, la tolerancia hacia uno mismo y hacia los demás, la aceptación de la incertidumbre, la flexibilidad, el pensamiento científico, el asumir riesgos y un compromiso con estos intereses vitales.

La TREC hipotetiza que si los individuos logran adquirir esta perspectiva filosófica raramente se ocasionarán a sí mismos problemas emocionales, actuales y futuros.

La TREC busca que la persona tome conciencia del problema emocional y vea su parte de responsabilidad en la creación y mantenimiento del mismo como resultado de su propio sistema de creencias. Remarca el hecho de que son las Creencias Irracionales (IB) las que generan la mayor parte de los problemas emocionales y conductuales, y que el cambio consistirá en la creación de nuevas Creencias Racionales Efectivas.

Concretamente se trata de:

  • Una Terapia muy práctica y directiva en que se incluyen ejercicios y tareas para hacer en casa a fin de ayudar a la persona a solucionar su problema emocional de una manera breve.
  • Una Terapia profunda y duradera porque no se limita únicamente a aliviar los síntomas del malestar de la persona sino que va hasta el fondo del problema provocando cambios filosóficos profundos y permanentes que tienen como consecuencia una mejora de la calidad de vida.
  • Una terapia Eficaz en un porcentaje muy elevado de problemas psicológicos.                                                                                                                                                                                                                                                                                             Juan M. Lozano, Psicólogo, colegiado Nº 22267

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